Para los miles de refugiados atrapados en Grecia, el teléfono móvil es la única vía de contacto con familiares y amigos. Pero, obviamente, si cada día han de enfrentarse a la falta de alimentos y medidas sanitarias básicas, menos aún pueden acceder a electricidad para cargar sus teléfonos.

Un grupo de estudiantes de la Universidad de Edimburgo ha querido paliar esta situación (con una pequeña ayuda para empezar) y ha diseñado una estación de carga para teléfonosque funciona con energía solar. De momento ya se han instalado las primeras en el campo de refugiados de Kara Tepe, en Lesbos, de la mano del Proyecto Elpis (que quiere decir "esperanza" en griego) y con el apoyo de la compañía de tecnología solar griega Entec.

La idea surgió de Alexandros Angelopoulos, miembro del Proyecto Elpis, que tras visitar una zona de refugiados el verano pasado se dio cuenta de que cada día muchas personas le preguntaban si podían usar su teléfono móvil, para llamar a sus familias o conectarse a internet. A partir de ahí, Alexandros fue consciente de la ayuda que podía brindar a estas personas con el simple hecho de ofrecerles acceso a energía.

En la actualidad ya se han podido instalar dos cargadores solares, capaces de generar cada uno electricidad para abastecer 12 dispositivos por hora, o lo que es lo mismo, energía limpia para un máximo de 240 personas al día.

Gracias al dinero recaudado a través de crowdfundingotras tres estaciones de carga más ya se encuentran en desarrollo. En adelante, y dada la gran acogida social del proyecto, los fundadores esperan poder llegar a fabricar el mayor número posible de unidades e instalarlas alrededor de los campos de refugiados en Grecia.

Fotografía ©: REUTERS/Alkis Konstantinidis