La tecnología de 45 nanómetros constituye el siguiente paso desde los 65 nanómetros, empleada en el mercado de procesadores de consumo final, permitiendo a los usuarios reducir el consumo de energía e incrementar la velocidad de los procesos de trabajo.

Las compañías que se encuentran trabajando en este desarrollo creen que este procesador cubrirá las necesidades de la próxima generación de dispositivos móviles.

El proceso de fabricación de estos chips se espera que esté instalado en los laboratorios de Chartered, IBM y Samsung a finales del próximo año.

Intel y AMD ya han demostrado el potencial de los chips basados en 45 nanómetros y esperan ser los primeros en lanzarlos al mercado.