Aunque la preocupación por el gasto energético de productos como neveras o lavadoras es algo que está a la orden del día, actualmente, no podemos decir lo mismo en el área de la electrónica de consumo. Según apunta Bernard Meric, vicepresidente senior para asuntos externos de HP, “no vemos que los usuarios estén comprando productos de TI teniendo en cuenta aspectos de consumo de energía. Se trata de una preocupación aún lejana hoy en día”.

Junto a esto, el responsable también acusa a la falta de estándares existentes en esta materia el retraso en la adopción de sistemas de bajo consumo energético en el mercado de la electrónica de consumo.

De cara al año 2010, Meric confía en que se doble el gasto en bienes de electrónica de consumo y que la energía sea algo que realmente concierna a los consumidores. Con estas miras, HP también confía en incrementar sus inversiones en I+D cuando este temor a los costes energéticos arraigue. “Nosotros damos la bienvenida a los estándares que puedan ir surgiendo en el mercado para que podamos competir ya que, sin estándares, es difícil describir especificaciones para estos productos”, apunta Meric.

Por su parte, la Comisión Europa está apremiando a los cuerpos europeos responsables de los estándares para que creen un criterio que permita medir el consumo de energía en los dispositivos de bajo consumo. Actualmente, HP dispone de alrededor de mil productos adheridos al programa de protección ambiental estadounidense de la agencia Energy Star, un modelo de ahorro de consumo energético introducido a principios de la década de los 90.

El responsable de estrategia medioambiental de HP para la región de EMEA, Zoe McMahon, ha declarado que las regulaciones que puedan resultar podrían derivar en un nuevo campo de juego para que los gobiernos delimiten los requerimientos de eficiencia energética que han de disponer los productos de electrónica de consumo.