Google Maps ya no necesita que estemos conectados a Internet para buscar un destino y darnos indicaciones. Con su última actualización, hace la vida más fácil al usuario añadiendo nuevas funciones offline que resultan extremadamente útiles en áreas con conexiones a datos poco fiables.

Hasta ahora, Google Maps ha ofrecido unas funciones muy básicas a la hora de utilizarlo sin conexión, ya que guardaba en la caché aquellas áreas de Google Maps que el usuario visitaba con frecuencia, y no se obtenían indicaciones ni se podían realizar búsquedas. En realidad, era como utilizar un mapa en papel en un soporte digital.

A partir de esta actualización, permite sin conexión a Internet navegar calle por calle, buscar direcciones específicas y encontrar datos sobre lugares determinados como horarios, valoraciones de los usuarios o datos de contacto.

Los usuarios pueden descargar el mapa de la zona que le interese, opción que sólo solo se llevará a cabo cuando estemos conectados a una red WiFi para evitar costes adicionales.

Esta actualización ofrece funciones que se acercan mucho a la versión conectada. No obstante, sigue ausente la capacidad de ver información sobre transporte público, algo que Google quería incluir en Maps, según había anunciado en su última conferencia de desarrolladores el pasado mes de mayo.