La alternativa procede de una pequeña firma italiana que el año pasado en el CES apenas disponía de folletos explicativos de su proyecto, pero que en esta edición ha aparecido con el primer prototipo de gafas inteligentes, con realidad aumentada, elegante diseño y un campo de visualización más centrado que reduce la fatiga visual

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En esta ocasión, está mostrando en Las Vegas dos ejemplos prácticos, un primer diseño físico del aspecto que tendrá el futuro producto y una mínima muestra del contenido de realidad aumentada que podrá ofrecer.

El CEO de GlassUp, Francesco Giartosio, asegura que se trata de un diseño sobrio, simple y muy afinado de gafas con realidad aumentada. A diferencia de Google Glass, las características no nos sobrepasarán con un aluvión de contenidos o imágenes a todo color, afirma. En cambio, se ha optado por contenido monocromático de simples cadenas de mensajes de texto visualizados mediante una interfaz de usuario muy cómoda.

Las notificaciones procedentes de apps Android e iOS llegan vía Bluetooth a una unidad de proyección y la batería tiene una vida útil de 150 horas en espera y ocho horas en un uso normal del dispositivo.

Esta primavera se repartirán entre 100 y 200 unidades fabricadas a mano entre los primeros probadores y se estima que el precio del primer producto final podría rondar los 400 dólares, cuando vea la luz el próximo mes de julio.

Algunos no ven todavía en este producto un referente comercial capaz de atraer a un público masivo, pero buscar la sencillez de manejo y un buen diseño estético que se asemeje a unas gafas convencionales parece un buen primer paso para emprender la aventura de las gafas inteligentes.