Muchos de los alumnos que en el próximo curso escolar ingresarán en las universidades renunciarían antes a sus hobbies, su novia o sus amigos, que a su móvil inteligente. Se trata de un estudiante hiperconectado, que posee tres o más dispositivos, siempre anda buscando una red Wi-Fi y le cunde más el tiempo fuera de las horas lectivas.

Lo acaba de revelar un reciente análisis de la firma de telecomunicaciones Aruba Networks, que asegura que la nueva generación móvil, #GenMobile, no puede vivir sin su smartphone y preferiría dejar el café, la televisión e, incluso, el sexo, antes que su teléfono.

En cifras, casi una quinta parte de los nuevos estudiantes (19 por ciento) pasa más de cinco horas conectado online diariamente y prefiere una conexión Wi-Fi (73 por ciento) a cualquier otra, ya sea 3G o 4G.

El estudio, en el que se preguntó a cerca de 1.500 estudiantes en diferentes países del mundo, incluyendo España, muestra que cerca de dos tercios (65 por ciento) de los jóvenes posee tres o más dispositivos conectados y elegiría trabajar online, en cualquier lugar del campus, antes que asistir a las clases tradicionales.

Cerca de la mitad prefiere estudiar fuera de los horarios normales de clase, afirmando que en ellos resulta más productivo. Incluso las clases se están volviendo digitales, ya que un 44 por ciento utiliza dispositivos móviles para tomar apuntes, mientras que siete de cada diez (71 por ciento) utiliza su móvil para acceder al correo universitario.

La Universidad de Baleares (UIB) ya ha creado un campus totalmente Wi-Fi con soluciones de Aruba, que además será el primero en España, con el nuevo estándar 802.11ac, que permitirá canales más amplios y velocidades hasta tres veces superiores.

Como explica Xavi Varona, Delegado del Rector de la UIB y responsable del Centro de Tecnologías de la Información (CTI-UIB), “un campus universitario es una ciudad especial, dinámica y necesitada de conexión constante a las redes, donde la mayoría de su población usa herramientas tecnológicas de última, generación, que aplica a la investigación, la docencia y el trabajo diario. Para nosotros, es fundamental que, como mínimo, accedan a la misma tecnología que tienen en sus propias casas, ya que facilita sus objetivos y su formación”.