Un comunicado emitido por European Parliament News, detalla la decisión adoptada hoy por los 28 miembros de la UE con respecto al futuro de la itinerancia.

En dicho comunicado, se detalla que desde el 30 de abril de 2016, los sobrecargos por itinerancia añadidos al precio final de tarifa no podrán exceder los 0,05 euros por minuto en llamadas entrantes y por megabyte de uso de internet móvil, y de 0,02 € por SMS. Es decir, que si una llamada en España cuesta 15 céntimos de euro, esta misma llamada con idéntica duración solo puede costar 20 céntimos como máximo si se hace desde Francia o Alemania. Y, desde el 15 de junio de 2017, deberá costar 15 céntimos.

“La abolición de los cargos por itinerancia ha sido largamente esperada por todos: ciudadanos, startups, PYMES y todo tipo de organizaciones", ha señalado la eurodiputada popular Pilar del Castillo durante el debate antes de la votación.

Pero también se aplicarán excepciones en razón de la “política de uso razonable” que definan las operadoras de forma que la eliminación del roaming solo será válida para estancias cortas o viajes periódicos. Para estancias prolongadas, las operadoras podrán seguir cargando al cliente cargos extra. Para evitar los abusos de las compañías, la Comisión debe adoptar antes del 15 de diciembre de 2016, los criterios sobre esas excepciones, teniendo en cuenta cuestiones como precios y consumos en los Estados miembros, las pautas de viaje en la UE y los riesgos a la distorsión de la competencia.

Neutralidad de la red

Menos definida queda en la nueva reglamentación el asunto de la neutralidad de la red. La redacción es tan ambigua que ni siquiera en ella aparece la expresión “neutralidad de la red”, limitándose a hablar de “medidas con relación al acceso a una internet abierta”. El texto consagra que los proveedores de servicios de Internet deben dar “un trato equitativo a todo el tráfico, sin discriminaciones, restricciones, o interferencias, con independencia de quien sean el remitente y el receptor”. Pero bajo la etiqueta de “gestión razonable del tráfico” deja amplio margen a las operadoras para introducir un control sobre los contenidos que viajan por sus redes.