Cada día los españoles consumen más imagen, incluso de TV convencional, pero el contenido bajo demanda gana protagonismo entre los hábitos de cada vez mayor número de consumidores. De hecho, el streaming de vídeo casi ha alcanzado al de la televisión de programación convencional: 80 por ciento frente al 85 por ciento, y eso que España es de los pocos países del mundo donde ha crecido el consumo de TV convencional, según el informe Ericsson ConsumerLab TV & Media.

Según indica el informe de Ericsson, un 51 por ciento de los entrevistados en España ha reducido los servicios de TV de pago durante el pasado año, en contra del consumo de vídeo en dispositivos móviles, que se ha intensificado de modo notable.

En general, los usuarios de smartphones han incrementado su tiempo de visionado en un 79 por ciento desde 2012. Los entrevistados afirman consumir hasta 6 horas de vídeo a la semana en sus smartphones. Cuatro de ellas, mientras están en casa.

Son sobre todo los más jóvenes los que tienen hábitos de visionado más flexibles. Y un 37 por ciento de los encuestados se muestra interesado en contratar un único servicio para buscar, acceder y pagar contenidos visuales.

La convergencia de los dispositivos, servicios y plataformas es una demanda cada vez más latente entre los usuarios y crece el número de ellos que utiliza más de un mando a distancia para seleccionar contenidos.

Entre sus principales frustraciones, no poder acceder a determinados servicios desde una misma interfaz principal o buscar contenidos a la vez que se visualizan otros, desde un servicio diferente.