El incremento interanual de este tipo de puntos de acceso públicos en todo el planeta es del 15 por ciento y, según esta firma, esta evolución en el número de hotspots permite ir absorbiendo el impresionante aumento del tráfico de datos vía dispositivos móviles a nivel mundial, que se prevé pasará de los 23.000 petabytes del año pasado a unos 190.000 en 2018, según la propia ABI.

A finales del año pasado ya había 4,2 millones de puntos de acceso, de los que el 68,6 por ciento se situaba en Asia-Pacífico y se estima que en todo el mundo se superen los 10,5 millones en 2018, ante el esperado gran aumento de la demanda de datos móviles que vaticina la propia consultora.

La tecnología Wi-Fi permite ofrecer transmisiones de datos móviles, sin la necesidad de acceder a licencias o frecuencias costosas, por lo que los operadores pueden desplegar nuevas redes inalámbricas de forma rápida y eficiente.

Por regiones, más de las dos terceras partes de todos los puntos Wi-Fi del mundo se encuentra en la región de Asia-Pacífico, en gran parte debido a los enormes despliegues de infraestructura que los operadores móviles de China vienen afrontando.

Latinoamérica es la segunda región por puntos de acceso Wi-Fi, con el 12,3 por ciento, y uno de los grandes operadores de la zona es Oi, que ya ha completado el despliegue de 500.000 puntos de acceso para la próxima Copa Mundial de futbol que se celebra este verano en Brasil.

Les siguen Europa, con el 9 por ciento, y Estados Unidos, con el 8,7 por ciento. Oriente Medio y Africa acumulan un discreto 1,4 por ciento.