El coche autónomo de Google entró la semana pasada en la siguiente fase de pruebas y circula ya por California. En esta fase, el prototipo incluye todavía volante (extraíble) y pedales de acelerador y prueba para los pilotos de seguridad que van en él, pero el vehículo está diseñado para que finalmente funcione sin estos dos elementos.

Aunque se habla de que pueden pasar años hasta que sean una realidad, Google está avanzando mucho en este tema y, no sólo ella, tiene interés. Gigantes de la industria del automóvil, como Mercedes-Benz y Audi, también han mostrado sus prototipos circulando por las calles.

De momento, no se nos puede escapar que las regulaciones de conducción tendrían que cambiar para permitir la circulación de coches sin conductores pero no sólo eso, sino que habrá trabajo a la hora de acabar con la desconfianza o los recelos de los propios usuarios.

De ahí que Google ya informe de estadísticas de siniestralidad de sus coches. Según sus datos de mayo, su flota de vehículos autónomos se ha visto implicada en apenas 12 accidentes desde que se inició el programa en 2009. Todos ellos fueron colisiones de menor importancia y sólo la mitad ocurrieron mientras el vehículo estaba en modo autónomo.