Actualmente, el 23 por ciento de la población española vive en municipios de menos de 10.000 habitantes, así que más de 11 millones tienen dificultades de acceso a Internet a alta velocidad.

Las operadoras no están desplegando fibra óptica para los consumidores que viven en zonas rurales y que los proveedores de ADSL cobran las mismas tarifas a consumidores urbanos y rurales, “a pesar de que es difícil que las velocidades más altas lleguen al campo”, indica el estudio.

A ello se suma que ninguna operadora ofrece cobertura 4G en zonas rurales, ya que esta tecnología se está desplegando en municipios de más de 70.000 habitantes

Por provincias, Badajoz, Valencia, Teruel, Guadalajara y Lleida son, por este orden, las que menor porcentaje de población que cuenta con acceso a redes móviles 3G de última generación.

El estudio concluye diciendo que sólo Movistar ofrece cobertura total en Internet en el territorio español, porque es la prestadora (al menos hasta 2016) del llamado Servicio Universal impuesto por el ministerio de Industria, Energía y Turismo y que le obliga a dar al menos 1 mega de velocidad en banda ancha a cualquier potencial usuario en cualquier lugar de España.