La compañía asegura que esta patente, llamada EP 1841 268, es fundamental para implementar los estándares móviles 3G y que una versión reducida de la misma fue adoptada por la Oficina Europea de Patentes (EPO) el pasado mes, para atender los retos que afrontan Apple, Nokia, HTC, Ericsson y Vodafone.

La patente afecta a la forma en que los dispositivos obtienen permiso para acceder a las redes de los distintos proveedores de telecomunicaciones móviles y su tecnología se puede utilizar para dar a algunos usuarios acceso prioritario a la red, en caso de emergencia, incluso aunque las redes estén sobrecargadas, según destaca IPcom.

Después de que la Oficina Europea de Patentes adoptara la misma, IPCom anunció que interpondría nuevas demandas en los próximos meses. El caso contra Apple está previsto para el próximo 11 de febrero en la citada Corte de Mannheim y afecta a dos patentes que, según IPCom, Apple habría infringido.

Además de esta patente recientemente confirmada, también afecta a la patente alemana DE 199 10 239, que afecta a la gestión de accesos a los canales de comunicación inalámbricos más congestionados, aunque IPCom no ha reclamado cantidad alguna por esta segunda patente.

Ninguna de las compañías ha querido hacer declaraciones al respecto, pero IPCom ha manifestado en los últimos tiempos que “la industria debe tener claro que los daños por infringir una patente, reclamados por vía judicial, son significativamente superiores al pago de una licencia”.

Otro reciente litigio contra Nokia, por los mismos motivos, tendrá lugar el próximo 28 de mayo en la Corte de Karlsruhe.

IPcom fue creada en 2007 y, a día de hoy, cuenta con una cartera de casi 1.200 patentes de cerca de 160 familias de tecnologías móviles. Se dice que 35 de esas series resultan esenciales para la aplicación de las normas fundamentales de comunicaciones móviles 2G (GSM), 2,5G (GPRS) y 3G (UMTS), así como de futuras generaciones.