Microsoft dejará de vender licencias de Windows 7 a los fabricantes de PC este viernes, 31 de octubre. A partir de ese día, todo será Windows 8.1 para el mercado de consumo, ya que los proveedores de PC no tendrán acceso a licencias de Windows 7 Home Basic, Home Premium o Ultimate.

Y es que la versión Windows 7 Professional para empresas se seguirá produciendo y será el último reducto para los amantes del botón de inicio y de las teclas, que no soportan las pantallas táctiles ni la nueva interfaz Modern.

En todo caso, no es probable que Microsoft deje de suministrar Windows 7 Professional, antes de la llegada oficial de Windows 10, ya que los departamentos de TI no han mostrado mucho interés por Windows 8. De hecho, muchas empresas esperan saltarse el trámite de Windows 8 para pasar directamente a la siguiente generación.

Empieza el principio del fin de la versión 7 del sistema operativo de Microsoft y, sin duda, muchos usuarios la echarán de menos. No obstante, aunque ya no esté disponible para fabricantes, durante algún tiempo todavía se podrán comprar PC con el sistema preinstalado.