La empresa car2go (filial de Daimler) es la promotora de esta iniciativa que supone la puesta en marcha del primer servicio en España de car-sharing flexible, sin estaciones de alquiler fijas. La zona de operación abarca un área de 53 kilometros cuadrados, los comprendidos dentro de los límites de la M-30.

Para poder utilizar este sistema de transporte, el usuario (mayor de 18 años y con el carnet de conducir en regla) tiene que registrarse en la web o de la app car2go, y debe validar una única vez el carnet de conducir en la popup store de car2go (c/Pizarro, 24) o en uno de los 35 puntos car2go distribuidos por toda la ciudad. De momento, el registro es gratuito hasta el 31 de enero de 2016.

A partir de ahí, la fórmula es sencilla. Los ciudadanos localizan el coche con la app y tienen dos opciones: reservarlo durante 30 minutos o no. Cuando llegan al coche, lo abren, lo utilizan y los pueden dejar en cualquier aparcamiento que haya en las zonas verdes o azules, sin tener que pagar por aparcar. Al no haber estaciones físicas de recogida, en ese momento ya lo puede utilizar el siguiente usuario. El precio del servicio, por ahora, es de 0,19 céntimos por minuto.

Para dar soporte, desarrollar más e investigar la movilidad eléctrica en el ámbito del car-sharing flexible, car2go decidió comenzar con una infraestructura de recarga eléctrica completamente nueva en Madrid, organizada en “hubs” centralizados. Este proyecto piloto único muestra que se pueden resolver los retos existentes para iniciar un servicio con un gran número de vehículos eléctricos. Muchas ciudades no tienen una infraestructura pública de recarga, o la que tienen sólo permite cargas lentas. Esta solución reduce el tiempo de recarga a sólo una hora.