Antes del lanzamiento de Vista, Microsoft lanzó una campaña de marketing que permitía a los fabricantes de PC pegar una etiqueta en los ordenadores “Windows Vista Capable” en la que se aseguraba a compradores potenciales que sus equipos estaban capacitados para actualizarse a Vista cuando estuviera disponible. Sin embargo, un “gran número” de estos PC sólo eran capaces de ejecutar la versión Home Basic de Vista, que carece de muchas de las capacidades, como Media center y gráficos mejorados.

La demanda busca adquirir el estatus de demanda colectiva y solicita daños y perjuicios. Según los términos de la demanda, que en principio representaría a unas diez mil personas, la cantidad en controversia excede los 5 millones de dólares. Muchas de las máquinas con la etiqueta Vista no pueden ejecutar, o lo hacen con dificultades, la versión menos cara de Vista en la que se incluyen la mayoría de funcionalidades más anunciadas. Por otra parte, cuando Microsoft ofreció más tarde a los compradores de ordenadores con la etiqueta “Windows Vista Capable”, la compañía ofreció Home Basic a muchos clientes.

Microsoft, por su parte, argumenta que “realizó un esfuerzo considerable para educar a los fabricantes de ordenadores, vendedores y consumidores acerca de los requerimientos de hardware necesarios para ejecutar las diferentes versiones de Windows Vista”, según el portavoz de Microsoft Jack Evans.