A juzgar por los testimonios registrados en diversos foros de Internet, algunos usuarios están sufriendo problemas con el funcionamiento de sus ordenadores tras aplicar la primera actualización que ha lanzado Microsoft de Windows XP, Service Pack 1 (SP1). Este software va destinado a solucionar agujeros de seguridad y vulnerabilidades del último sistema operativo de la compañía.

Aunque SP1 soluciona un importante fallo de seguridad encontrado en las funciones del Centro de soporte y ayuda de Windows XP, que permitirían a un cracker eliminar de forma remota los archivos del disco duro de un usuario, su aplicación está ocasionando problemas en una parte (no cuantificada) del millón de usuarios que ya han descargado esta actualización.

Entre las quejas más generalizadas figuran: ralentización del funcionamiento del ordenador, imposibilidad de reiniciar el equipo o reinicios continuados, inestabilidad del sistema, e incapacidad de abrir aplicaciones o cierre repentino de éstas. Otros descontentos se refieren a dificultades en la utilización de claves de identificación, fallos de instalación, desaparición de iconos y pérdida de conectividad (telefónica o de banda ancha).

De ahí que en algunos foros de Internet se recomiende no aplicar SP1 a menos que sea necesario por sufrir alguno de los problemas que soluciona.

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