La propia compañía ha advertido acerca de este peligro, recomendando el uso inmediato de un parche disponible en su web que soluciona no sólo esta vulnerabilidad recién descubierta, sino también otras (algunas aún no dadas a conocer) que al irse acumulando sitúan en un punto crítico en lo que a seguridad se refiere a los usuarios de equipos.

El mencionado agujero de seguridad afecta a las versiones 6.4, 7, 7.1 o XP de Windows Media Player y se origina en el ASF (Advanced Streaming Format) que utiliza la aplicación para almacenar información de streaming y enviarla a las redes. El fallo permitiría mandar archivos ASF erróneos que bloqueasen el sistema de otro usuario o hacerse con el control del mismo. La buena noticia es que “aprovechar” esta vulnerabilidad únicamente es posible cuando se abre y manipula directamente el archivo ASF, no a través de correo electrónico o páginas web.

www.microsoft.com