Según Phillip Sargeant, director de investigación de Gartner Group, con Windows XP Microsoft no ofrece “nada que valga la pena” para invertir en la actualización de Windows 2000. De ahí que aconseje a los usuarios corporativos que se abstengan de momento de comprar la nueva versión de Windows. En lo que se refiere a este mercado, Sargeant declara: “No veo ninguna razón de peso que induzca a la actualización inmediata a Windows XP. La confianza y estabilidad son importantes para las empresas y ahora mismo esta nueva versión de Windows no las proporcionan. Durante la fase inicial de Windows XP se descubrirán agujeros de seguridad, como siempre ocurre, y Microsoft desarrollará parches. Por ello aconsejo a los usuarios corporativos que esperen hasta que la situación se estabilice”.

En lo referente al sector doméstico, pese a las expectativas que la nueva versión ofrece respecto a funcionalidades digitales (fotografía, audio y vídeo), en opinión de Sargeant, el hecho de que los usuarios domésticos continúen utilizando modems de 56 K no hará posible que disfruten de todas esas capacidades multimedia. Por ello, también desaconseja la actualización a Windows XP hasta que cuenten con una mayor ancho de banda.

Por su parte el analista de IDC, Al Gillen, señala que IDC espera que para finales de 2002 se habrán vendido más licencias, tanto de la versión doméstica de Windows XP como de la profesional, que de cualquier otro sistema operativo de Microsoft en su primer año de lanzamiento.

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