Cuando no están ejecutando tareas relacionadas con los gráficos, las tarjetas gráficas puede ser utilizada en paralelo con la CPU, desarrollando hasta 200 miles de millones de FLOPS (operaciones de punto flotantes por segundo), una medida de rendimiento en informática.

Así lo asegura Nvidia que ha lanzado recientemente una versión beta del software denominado CUDA (arquitectura unificada para dispositivos de computación), esperándose un lanzamiento general en la segunda mitad del año. CUDA permite a los desarrolladores de software a crear programas que instruyen a la GPU para ejecutar funciones que normalmente haría la CPU. La utilización de la GPU como CPU no es nueva, pero CUDA debería facilitar las cosas.

CUDA tan sólo funciona en los modelos GeForce 8800 y 8600 de Nvidia y en las tarjetas Quadro FX 4600 y 5600, presentadas en noviembre de 2006. La GeForce, por ejemplo, puede actuar como co-procesador para la CPU, al tener su propia memoria de 16Kbit y ejecutar más de 128.000 instrucciones en paralelo. Entre las aplicaciones que se pueden ejecutar en una GPU utilizada como una CPU destacan aquellas relacionadas con campos como ciencia, medicina, finanzas u otro tipo de tareas que dependan del rendimiento de alto procesamiento.

El enfoque de Nvidia es diferente del propuesto por AMD, que adquirió la compañía de chips gráficos ATI en 2006. AMD se encuentra en los primeros estadios de desarrollo de una combinación de CPU y GPU denominada Fusion, que se espera para 2009. Fusion no está concebida tanto para acelerar el rendimiento sino para reducir costes al combinar GPU y CPU.