Michael Anderson, presidente de New Technologies, dice que las características de tratamiento de datos de Windows XP Profesional harán imposible que los agentes federales encuentren y reconstruyan las pruebas digitales a partir de los ordenadores, especialmente los incautados a los terroristas. Aunque Anderson reconoce que esas características permiten mantener los datos seguros, afirma que no llegan en un buen momento.

Sin embargo, los expertos consideran que eso es ir demasiado lejos. La consultora IDC afirma que es un tanto irónico, ya que precisamente Microsoft siempre ha sido criticada por dejar demasiadas características de seguridad desactivadas por omisión. Pero Anderson insiste en que el gobierno debería forzar a Microsoft para que retrase el lanzamiento de la versión Profesional de XP.

La preocupación de Anderson se basa en que -normalmente- una vez borrados los datos de un ordenador, permanecen en el disco duro durante cierto tiempo -hasta que son sobre-escritos por otros-.

Estos datos, denominados “ambientales”, pueden ser reconstruidos por los expertos para recuperar archivos y mensajes de correo electrónico. Es precisamente lo que se hizo para obtener pruebas en el escándalo de Mónica Lewinski, por ejemplo. En Windows XP Profesional, sin embargo, hay una característica llamada recuperación de datos. Por omisión, ese mecanismo está desactivado, lo que significa que los datos “ambientales” son eliminados del disco duro. Anderson dice que eso significa que los terroristas podrían utilizarlo para esconder sus rastros digitales. No obstante, Anderson reconoce que los terroristas podrían usar otras herramientas para eliminar su rastro, pero insiste en que Windows XP Profesional se lo pone demasiado fácil.