Con el objetivo de impulsar la cooperación en la lucha contra el correo basura, trece países de la Unión Europea –entre ellos España- han anunciado un acuerdo para intercambiar información sobre los spammers.

El acuerdo implica que las autoridades antispam de estos países –en muchos casos los organismos encargados de protección de datos- intercambien información sobre los abusos en el correo electrónico para realizar un seguimiento de las quejas que se generan en otros países sobre spammers que operan en sus territorios.

Esta decisión tiene por objetivo abordar el problema de la lucha contra los spammers que no residen en el territorio del país en el que operan, para cuyas autoridades es imposible actuar, ya que carecen de poder legal para tomar medidas en otro estado miembro.

Los 13 países son: Austria, Chipre, Dinamarca, España, Francia, Grecia, Irlanda, Italia, Lituania, Malta, Holanda y República Checa.