En concreto, cuando los clientes de su competencia deciden pasarse a Telefónica y pedir la portabilidad de su número, la compañía no avisa al operador de procedencia del nuevo cliente para que, como marca la norma, disponga de cinco días para intentar recuperarlo.

Telefónica asegura al cliente que se encargará de todos los trámites para incorporarlo a su servicio, y procede, sin avisar al operador de procedencia, a crear una nueva línea en vez de ocupar la que el operador competidor mantenía con dicho cliente. De este modo, el operador original del cliente, desconoce la intención de su cliente de contratar con Telefónica, y no puede intentar su recuperación en los cinco días previstos.

La CMT inició una investigación sobre tales prácticas de Telefónica tras recibir una denuncia de Orange el pasado mes de agosto.  En un 85% de los casos Telefónica aseguró al usuario que se encargaría de cursar la baja su operador de procedencia.