Las redes de ordenadores se ha convertido en una pieza fundamental en cualquier tipo de negocio. Hoy en día no se concibe el trabajo con ordenadores si no están conectados. La productividad de una empresa depende en gran medida de la eficiencia del sistema informático que utiliza. Dentro del complejo entramado de dispositivos, topologías, protocolos, etc., que envuelve a las redes de ordenadores, hay un elemento que destaca por encima de todos, las tarjetas adaptadoras de red.

Las tarjetas de interfaz de red (NIC, Network Interface Car), son quizás uno de los componentes más baratos de cualquier ordenador que forme parte de un entorno de trabajo en grupo, pero además, también pasan por ser uno de los dispositivos más descuidados a la hora del diseño de la red. Grave error, ya que estos dispositivos, son tan importantes o más que el resto de componentes, repercutiendo directamente en el rendimiento del entorno. Además, todos aquellos equipos que deseen aprovecharse de los recursos de la red, necesitarán una de estas tarjetas, si el número necesario resulta elevado por la entidad del entorno, el precio final será otro factor importante a tener en cuenta en el momento de la adquisición de estos dispositivos.

En busca de la máxima productividad

Hasta no hace demasiado tiempo, la instalación de una red de área loca LAN (Local Area Network) sólo estaba al alcance de aquellas empresas de cierto renombre y elevado presupuesto porque su instalación, puesta en marcha y mantenimiento, lo realizaba personal altamente especializado, con lo que su ámbito de aplicación se restringía sectores muy concretos.

Pero como en casi todos los aspectos del mundo informático, la progresiva implantación de las tecnologías de la información en todos y cada uno de los sectores de la sociedad actual, ha traído consigo un significativo abaratamiento de los costes en todos los productos relacionados. Según ha ido extendiéndose la popularidad de los sistemas informáticos, un mayor número de usuarios tanto profesionales como domésticos, han ido precisando de distintas herramientas para cubrir sus necesidades.

Ya nadie pone en duda la importancia y las posibilidades de la red de redes, Internet, su eclosión en todos y cada uno de los niveles de la sociedad desarrollada ha traído consigo un nuevo estilo de vida y nuevas formas de hacer negocio. Estas capacidades y muchas otras más, también pueden conseguirse en entornos más reducidos y restringidos en donde interese compartir, no sólo información, sino también todo tipo de recursos.

En el caso particular de las empresas, la posibilidad de compartir información entre los distintos puestos de trabajo aumenta enormemente la productividad del entorno. Esta capacidad se ha conseguido mediante la implantación de las redes de área local.

Protocolos y métodos de acceso de soportes

Un protocolo es un conjunto de normas que rigen el modo en que se transfiere la información entre dos dispositivos independientes. Los protocolos controlan el formato de la comunicación: la sincronización, la corrección de errores y el orden de ejecución.

Resulta de vital importancia que todos los nodos (dispositivos) de la LAN utilicen el mismo protocolo puesto que, de lo contrario, no podrían comprenderse entre sí, como personas que hablan idiomas diferentes y no pueden entenderse.

Un grupo de protocolos define cómo se comunican los nodos a través de los medios. Los principales y más significativos representantes son los ampliamente conocidos como CSMA/CD, Paso de señal y Solicitud de acceso por prioridad.

Para comprender lo que implica, es importante saber que con los dos primeros métodos, todos los nodos de la red escuchan todo el tráfico. Comprueban si el mensaje es para ellos examinando el código de dirección de cada paquete de comunicaciones (mensaje).

Redes Ethernet

Con toda seguridad, su empresa, negocio, o incluso, en una pequeña red doméstica, el tipo de red utilizado estará basado en el uso de adaptadores Ethernet ya que aporta considerables ventajas sobre el resto de tecnologías.

Esta clase de red, además de las necesarias tarjetas adaptadoras, requiere de otros dispositivos que permitan la conexión física mediante una topología en estrella. El número de elementos diferentes que pueden llegar a formar parte de una red puede ser abrumador y su detallada explicación, aún más. Para no aburrir al lector, digamos que de entre todos estos dispositivos complementarios destacan los concentradores (hubs) y los conmutadores (swichts) por ser casi tan imprescindibles como las tarjetas en la constitución de una red.

Antes de empezar a detallar características que tienen, o tendrán las tarjetas de red conviene hacer un breve repaso a una serie de conceptos que nos ayudarán a comprender mejor el mundo en el que nos movemos.

Recordemos que estamos hablando de dispositivos Ethernet (en todas sus modalidades). El funcionamiento básico de una red de este tipo podríamos definirlo como un sistema en el que un único dispositivo es capaz de hablar mientras todos los demás escuchan, debiendo el resto esperar a que el medio este disponible para empezar ellos a comunicarse, es decir, sólo puede existir un único dispositivo emisor mientras todos los demás actuarían como receptores. Si algún dispositivo intentara hablar mientras el medio esta ocupado, o sea otra estación lo está haciendo, se produciría una colisión, lo que obligaría al equipo a esperar un tiempo aleatorio antes de volver a intentar comunicarse. Este funcionamiento, a primera vista nos puede parecer bueno para redes pequeñas y de baja velocidad pero según aumentamos el número de estaciones y la velocidad, el número de colisiones que se produce en la red se multiplica y el rendimiento decae estrepitosamente. Gracias a aparatos como los switch, podemos mantener diferentes comunicaciones simultáneas, ya que éstos son capaces de permitir que se lleve a cabo una conversación independiente dentro de cada una de sus bocas o segmentos, sin que los demás tengan que escuchar nada, salvo que sean ellos el destino de la comunicación.

Como hemos visto la única posibilidad de funcionamiento que tenemos en un entorno no switcheado es la de hablar o escuchar, o sea de mantener conversaciones half-duplex, donde cada estación es o emisora o receptora, no olvidemos que inicialmente la señal llega a todos y cada uno de los miembros de una red. Pero si pudiésemos establecer una comunicación punto a punto entre dos dispositivos y aislar la señal de modo que no pudiese ser escuchada por nadie más, nada nos impediría hablar y escuchar a la vez, consiguiendo una comunicación full-duplex, que si la transmisión y la recepción fuesen continuas nos estaría duplicando el rendimiento de nuestra transmisión. Lógicamente para que una comunicación de este tipo tenga lugar, tenemos que hablar de unir directamente dos estaciones de trabajo, o bien de conectarnos contra un dispositivo que sea capaz de tratar esta conversación como independiente, es decir un switch u otro aparato que opere a un nivel superior, router, etc.

Ethernet e IEEE 802.3

Ethernet probablemente es la tecnología LAN más conocida. Aunque se trata de un protocolo de contención, originalmente se basó en ARCnet, que utilizaba el paso de señal.

Cuando el comité IEEE 802.3 empezó a deliberar, Ethernet