El código fuente abierto va a facilitar a los desarrolladores la creación de aplicaciones que puedan funcionar en múltiples lenguas bajo sistemas Unix y Linux. Hasta el momento, los programadores habían tenido que crear un código diferente para cada lengua que querían soportar en una aplicación.

Según ha afirmado la compañía en un comunicado, el código será liberado a partir del 15 de septiembre para X.org, el consorcio basado en los estándares del sistema operativo X Window, bajo la licencia X. Bajo esta licencia, los programadores serán libres de utilizar el código del modo que deseen, sin restricción alguna.