Según las conclusiones que se recogen en un estudio realizado por la fundación COTEC denominado "El proceso de innovación en las empresas españolas. Análisis de las encuestas de innovación", el tejido industrial español está compuesto principalmente por pequeñas y medianas empresas, que por su dimensión, destinan un limitado volumen de recursos financieros y humanos a tareas innovadoras. Igualmente, las PYMES continúan innovando, generalmente, de forma aislada y sin coordinarse eficazmente con los elementos que integran el sistema español de innovación. Sólo 17.483 empresas industriales españolas son innovadoras, un 10,71% del total, frente a la media europea que se sitúa en el 25%. Las actividades de investigación y desarrollo se realizan en un 25% de las empresas industriales innovadoras, lo que indica que la mayoría innova por otras áreas.

La mayor parte de las PYMES españolas se sitúan en sectores de bajo nivel tecnológico, pero los datos indican que, a medida que se asciende a sectores de contenido tecnológico medio y alto, aumenta el nivel de empresas innovadoras y el de compañías que llevan a cabo proyectos de I+D.

Motivos para innovar

Las empresas españolas innovan por cuatro razones fundamentalmente, un aumento de la cuota de mercado, de la calidad de los productos, por conseguir una reducción de costes y el incremento de la flexibilidad en la producción. El elevado coste de la actividad de innovación y las dificultades de financiación, así como el largo periodo necesario para recuperar la inversión, y el riesgo asociado a ésta, y la falta de personal cualificado, son los obstáculos más importantes para no investigar.

Señalar por último que otro de los datos contenidos en el estudio de COTEC señala que tan sólo el 33% de las empresas innovadoras son, a su vez, exportadoras, y la mitad de ellas exportan menos del 20% de su producción.