El uso del software libre está dejando de ser algo propio de unos cuantos tipos raros que entienden de informática. Poco a poco está abriéndose camino en entornos corporativos y en el sector público. Cada vez resulta más habitual que administraciones y grandes empresas lo incluyan en sus sistemas.

El software libre entendido como de código abierto está propagándose por empresas y administraciones. Al menos una de cada cuatro compañías españolas tiene algún servidor con software libre. “Las empresas no cuentan nada porque hay muchísima presión comercial y prefieren no desvelar cuál es su estrategia (...) Hay mucho más Linux funcionando ya de lo que parece”, dice el presidente de Hispalinux, Juan Tomás García.

Como gran parte del software libre es gratuito, es difícil conocer su cuota de mercado, pero cada año crece entre un 15% y un 20%. Según la consultora IDC, el crecimiento en Europa Occidental se debe a que las compañías buscan proveedores alternativos para sus infraestructuras tecnológicas, y creen que el control de las infraestructuras les da una ventaja competitiva. El tercer factor es que los gobiernos europeos, que suelen tener más recursos que los usuarios corporativos, están examinando y adoptando los productos de software libre. IDC señala que el único obstáculo que desacelera la adopción es la falta de soluciones completas basadas en Linux.

En el ámbito político, el software libre se ha convertido en un argumento habitual para ganar votos en programas electorales de diverso signo. Las promesas electorales van haciéndose realidad con más o menos timidez, y con más o menos medios. Pero, por el momento, no todas las administraciones apuestan a fondo, y eso a pesar de las ayudas comunitarias.

GNU/LinEX

La autonomía pionera en la implantación del software libre es Extremadura. Ya en 1996 inició las pruebas. Tiene una distribución gratuita, llamada GNU/LinEX, que le ha costado 300.000 euros, incluyendo la publicidad y el desarrollo. Desde este curso, el 100% de los institutos extremeños tienen ordenadores con software libre y banda ancha. Esto les ha costado 60,7 millones de euros. También han creado 33 Nuevos Centros de Conocimiento (NCC), que son aulas para la alfabetización tecnológica de adultos. Por ellos en tres años han pasado 870.000 personas, de las cuales 70.000 van habitualmente, y consideran alfabetizados a casi medio millón. Para Luis Millán, consejero de Educación, Ciencia y Tecnología de la Junta de Extremadura, una persona está alfabetizada cuando “una mujer que apenas sabe leer y escribir sabe utilizar el mismo lenguaje que su nieto”. Además, sus tres viveros de empresas, llamados Vivernet, trabajan con software de código abierto; han ayudado a crear 60 nuevos negocios.

Los extremeños han creado una red que une los institutos, las escuelas de los pueblos, los centros de salud, las oficinas veterinarias y cualquier organismo oficial de la Junta de Extremadura. Esta red de banda ancha cuenta con 1.400 puntos de acceso, mezcla fibra óptica y bucle local vía radio (LMDS), y está basada en software de código abierto.

El coste no ha sido el factor principal para pasarse al software libre. Para Luis Millán “es más importante la libertad y la capacidad de desarrollo (...) Si yo cambio un software propietario, al día siguiente el ciudadano tendrá que cambiarlo para poder leer lo que yo le dé. ¿No sería mucho más fácil que lo tenga preparado y de forma gratuita, y sobre todo libre, él pueda hacer lo que le dé la gana?”. En Extremadura calculan que se han ahorrado unos 42 millones de euros en licencias. Pero eso no es todo. “Si yo tuviera software propietario, necesitaría como mínimo 5 ó 6 informáticos por instituto (...) Yo tengo un informático por instituto, y además no está dedicado a atender ordenadores sino a la creatividad”, manifiesta Millán. Muchos de estos proyectos han recibido ayudas europeas para cubrir entre el 30% y el 40% del presupuesto.

Ejemplo a seguir

La experiencia de Extremadura ha sido imitada en otros países, sobre todo en Iberoamérica. Los extremeños y los finlandeses están participando en un proyecto europeo en la India para instalar Nuevos Centros de Conocimiento. Hasta hay multinacionales norteamericanas que se están desplazando a esta región española para ver cómo funciona una red tan extensa como la extremeña.

Otras autonomías siguen el ejemplo extremeño. En Andalucía empezaron hace dos años. Han decidido incorporar Linux al ámbito educativo y a los centros públicos de acceso a Internet. Todavía no hay planes para los funcionarios. “Lo hemos instalado en los centros de Guadalinfo, una iniciativa de la Junta de Andalucía respaldada por la Unión Europea, mediante la que estamos creando centros en zonas del territorio andaluz más alejadas o menos favorecidas económicamente”, comenta Gaspar Zarrías, Consejero de la Presidencia de la Junta de Andalucía. Han instalado Linux en un centenar de centros educativos. “A corto plazo se instalará en los centros de día para personas mayores. Y a continuación, acometeremos el mismo proceso en toda la red de bibliotecas andaluzas”, señala Zarrías. Entre los motivos para usar software libre, aparte de la seguridad, la transparencia y la independencia, en la administración andaluza han tenido en cuenta que así se aseguran la durabilidad de los datos públicos. “No se ha hecho con la simple idea de ahorrar, porque lo que nos ahorramos en licencias habrá que pagarlo en servicios. Pero estos servicios redundarán en gran medida en entorno local”, apunta Zarrías. La Junta de Andalucía está pidiendo a los fabricantes de hardware que liberen los drivers de equipamiento que pretendan suministrarles.

Desde hace cinco años la administración castellano-manchega viene estudiando e implantando soluciones de software de código abierto en distintos servicios. Empezaron por los servidores, y hoy tienen 18 corriendo con software libre. En puestos de usuario final tienen instalados 700 en el servicio de salud de esa comunidad, y la Consejería de Educación está empezando a instalar Linux en los ordenadores de algunas aulas. Los 281 centros de Internet se están configurando con un arranque dual, para que el usuario pueda elegir el entorno que le resulte más cómodo. “Actualmente la apuesta de la Junta de Comunidades de Castilla La Mancha está más orientada a la convivencia de distintos entornos en función de las características específicas de cada uno de los servicios prestados o del usuario”, señala Rafael Ariza, director general para la Sociedad de la Información y las Telecomunicaciones de la Junta castellano-manchega. En esta administración insisten en que no se han ahorrado dinero. “Lo que se ha hecho es acometer nuevas inversiones que de otro modo no se podrían haber planteado con los costes de licencias que se manejaban hasta el momento”, dice Ariza.

Migración lenta

La idea de utilizar software libre en la Comunidad Valenciana también viene del programa electoral, en este caso del PP, que ganó las elecciones autonómicas la primavera pasada. Tienen previsto hacer una migración lenta. “Evidentemente si hace un año se hizo una inversión muy fuerte en un