Cuando los usuarios de la red aumentan, también lo hacen las necesidades de ésta. Uno de los elementos fundamentales, entonces, es el sistema operativo elegido para el servidor. En la presente comparativa mostramos las cuatro opciones más comunes, analizando cada una de sus características.

En lo que se refiere a sistemas operativos de red, existen en el mercado productos para cada tipo de necesidad. Así queda patente en esta comparativa en la que aunque NetWare ganó en cuanto a rendimiento, Windows 2000 resultó ser superior globalmente.

Todo se reduce a lo que se espera de un sistema operativo de red. Si lo que se busca es uno tan flexible que pueda instalarse de cualquier modo que se desee, quizás habrá que centrarse en las cuestiones de administración y gestión. Puede, sin embargo, que lo que se pretenda es obtener un sistema operativo que sea lo suficientemente robusto como para no preocuparse demasiado de él. Por suerte, hoy el mercado cubre toda clase de necesidades.

En las pruebas realizadas por Centenial Networking Labs -en las que Sun declinó participar aduciendo que en estos momentos preparaba la nueva versión 8 de Solaris- Windows 2000 fue el ganador gracias a su interfaz de gestión, herramientas de monitorización del servidor, funciones de gestión de almacenamiento y medidas de seguridad. Sin embargo, en rendimiento no pudo superar a NetWare 5.1 en las exhaustivas pruebas de red y de servicio de ficheros. Con su administración basada en NDS y su excelente rendimiento, el producto de Novell representa una muy buena solución para una red corporativa.

Por detrás se situó la última versión del Linux comercial de Red Hat, del que hay que destacar la flexibilidad de su diseño modular, que permite, entre otras cosas, crear scripts de múltiples comandos para automatizar tareas a través de un entorno distribuido.

Aunque UnixWare de SCO no sobresalió por su rendimiento en servicios de ficheros y en características de administración, su escalabilidad le convierte en un fuerte candidato para correr aplicaciones de empresa.

Servicios de ficheros y de red

Con independencia de la tarea a la que se vaya destinar el servidor, tendrá que tener un buen rendimiento a la hora de leer y escribir ficheros y enviarlos por la red. Para la evaluación se diseñaron dos conjuntos de pruebas para medir ambas categorías en cada sistema operativo de servidor. Para reflejar un entorno de producción real, las pruebas tenían en cuenta un amplio rango de condiciones de servidor.

NetWare fue el líder en la evaluación del rendimiento, ocupando el primer lugar en las dos terceras partes de los tests de ficheros y en todos los de red. El Linux de Red Hat siguió a NetWare en el rendimiento total de ficheros e incluso le desplazó en las pruebas donde las cargas de lectura/escritura eran pequeñas. Sin embargo, no rindió bien al tratar grandes cargas, es decir, en aquellas pruebas con más de cien usuarios. En estos casos, el producto manifestaba una clara tendencia a detener el servicio de peticiones de ficheros durante un corto periodo de tiempo, transcurrido el cual volvía a comenzar de nuevo.

Windows 2000 demostró un rendimiento modesto en cuanto a escritura de ficheros. De hecho, obtuvo un resultado que suponía el 10% del conseguido en lectura. Después de consultar con Microsoft, se llegó a la conclusión de que esto podría ser debido a la existencia de un posible problema de rendimiento con el driver SCSI para el hardware utilizado. Pero no se pudo constatar este extremo.

Más significativa fue, sin embargo, una cuestión que se produjo con el software de test empleado. El Benchmark Factory utilizado envía una señal de escritura en cada una de sus peticiones para que el servidor actualice la cache, si resulta apropiada, y entonces forzar una escritura al disco. Cuando ésta se produce, la llamada de escritura es liberada y puede ser enviada la siguiente petición.

A primera vista parecía como si Windows 2000 fuera el único sistema operativo en cumplir esta señal de escritura debido al tan pobre rendimiento obtenido. Así que se procedió a realizar una segunda ronda de pruebas de escritura con el sistema de señal desactivado. En estas circunstancias, el rendimiento de escritura de NetWare se incrementó un 30%, escribiendo en el disco de un modo más eficiente al tratar en conjunto bloques contiguos de datos en la cache y escribir todos ellos en el disco de una sola vez.

Asimismo, en esta modalidad, el rendimiento del Linux de Red Hat se incrementó entre un 10% y un 15%. Cuando se examinó el código de sistema de ficheros Samba, se encontró que tiene un tiempo óptimo durante la secuencia de lectura/escritura para escribir en el disco.

Esta segunda ronda de pruebas demostró que Windows 2000 depende de su cache del sistema de ficheros para optimizar el rendimiento de escritura. Los resultados sin escritura a través de señal fueron mucho mayores; concretamente, hasta 20 veces más rápidos. Sin embargo, aún en esta modalidad quedó por debajo de NetWare y Linux.

SCO potencia la escritura a través de señal por defecto, puesto que su sistema de ficheros está construido para maximizar la integridad de los datos mediante la escritura en el disco de todas las peticiones. Los resultados con señal y sin señal de escritura fueron muy similares.

Para las pruebas de red, se realizaron dos tandas de tests. Una transacción TCP larga medía el ancho de banda que puede soportar el servidor, mientras que una transacción TCP corta evaluaba la capacidad de cada servidor para manejar números elevados de sesiones con transacciones de ficheros pequeñas.

En esta ronda de pruebas, Windows 2000 logró los mejores resultados con las transacciones TCP largas. Tanto el producto de Microsoft como UnixWare disponen de pilas IP que les permiten tratar peticiones de red con múltiples procesadores. Novell y Red Hat aseguraron estar trabajando para integrar también esta funcionalidad en sus productos.

NetWare y UnixWare ocuparon el segundo y tercer puesto, respectivamente, en las pruebas de transacciones TCP largas.

En los tests con transacciones TCP cortas, NetWare fue el claro vencedor, seguido por Linux, pese a carecer de la función por la que se puede rápidamente deshacer conexiones TCP fracasadas; una posibilidad que utiliza el software de pruebas utilizado, Chariot de Ganymede Software.

Gestión

A medida que las empresas crecen, requieren más servidores y un mayor soporte de usuarios finales. Es aquí donde las herramientas de gestión de los sistemas operativos de servidor se vuelven cruciales para mantener las redes bajo control. En la evaluación se examinaron las interfaces de gestión de cada producto y cómo cada servidor trata la monitorización, la administración de cliente, la gestión de ficheros e impresión y la de almacenamiento.

Tanto NetWare como Windows 2000 proporcionan interfaces de gestión muy útiles. Microsoft Management Console (MMC) es la utilidad que unifica la mayor parte de la gestión de Windows 2000. Esta interfaz gráfica configurable permite trabajar con applets de Microsoft y de terceros que personalizan su funcionalidad. Se trata de una interfaz similar a Windows Explorer, con una lista anidada en la parte izquierda y detalles de selección en la derecha.

La consola es fácil de usar y permite configurar un buen número de elementos de servidor local, incluyendo usuarios, discos y sistema, pa