Los analistas de la Universidad de Delaware han inventado una tecnología que, según ellos, acabará con el ratón y el teclado tradicionales, reemplazando estos dispositivos con movimientos de los dedos y con una alfombrilla táctil, que permitirán a los usuarios de ordenador controlar sus máquinas como si hicieran magia.

La nueva interfaz consiste en una alfombrilla táctil que actúa como si fuera una videocámara, grabando los objetos que tocan su superficie. Un procesador integrado utiliza un proceso de algoritmos para convertir los toques en comandos comprendidos por el ordenador. Ambos productos, que se conocen con el nombre de IGesture, están en manos de una compañía llamada FingerWorks.