Dentro de esta estrategia, se incluye una amplificación de la marca principal, identificada con un nuevo logo, y la consolidación de numerosas marcas separadas de productos bajo tres submarcas que incluirán los servidores y servicios SGI, estaciones de trabajo visuales Silicon Graphics y supercomputadores Cray. Estas submarcas representan la consolidación de marcas de productos que anteriormente estaban mal-definidas por la compañía.

Tal y como explica Carlos Ruiz, director de marketing, “Silicon sigue siendo Silicon, pero quiere que se le identifique con las siglas SGI, con la idea de unificar y dar idea de compañía. De hecho, seguimos siendo la misma empresa, sin ningún tipo de cambio”. Uno de los motivos que han llevado a la multinacional a tomar esta decisión ha sido, según palabras de Ruiz que, “el apellido Graphics nos puede perjudicar, porque en Silicon Graphics más de un 50 por ciento de la facturación proviene de productos que no son gráficos, por eso, la pretendemos ofrecer la idea de que contamos con una oferta más amplia que únicamente los gráficos”. Uno de los nuevos objetivos de la compañía será posicionarse con más fuerza en el mercado de los servidores, donde, según Ruiz, “somos una gran desconocida”. La intención que ha llevado a SGI a tomar este rumbo es que “como compañía informática, tenemos que seguir creciendo y vendiendo, por eso debemos dar un cambio estratégico, de producción y focalización”, matizó el director de marketing de SGI en España.

Respecto a este cambio de logo y nuevo rumbo de la compañía, José Angel Cortijo, director comercial de la compañía, quiso aclarar que se trata “de un revulsivo interno, que genera ilusión en el seno de la propia compañía. Pero seguimos teniendo claras nuestras estrategias, puesto que están dirigidas por personas con experiencia. Además es bueno para la compañía introducirse en otros mercados, sin quitar el sitio a nadie, pero ofreciendo nuestras soluciones a nuestros clientes, satisfaciendo sus necesidades. Ampliamos con nuevas líneas de negocio la compañía, pero sin abandonar otras. Se trata de buscar mercados alternativos que permitan el crecimiento de la compañía”.

Tras los resultados negativos de los últimos años, con estos cambios, SGI España espera alcanzar durante este año fiscal, que para ellos va del 1 de julio al 30 de junio, unos 5.000 millones de pesetas de facturación, lo que supondría un crecimiento de alrededor del 20 por ciento respecto a la cifra obtenida el año anterior, que fue de 4.500 millones de pesetas.

A partir de este cambio, SGI englobará tres submarcas: servidores y servicios, estaciones de trabajo Silicon Graphics y superordenadores CRAY.