Ni las pequeñas empresas son más vulnerables a padecer problemas de seguridad ni las más grandes son ajenas a todos los riesgos que se deben tener en cuenta a la hora de establecer las políticas de seguridad. Sin embargo, es cierto que las PYMES pueden necesitar más orientación al disponer de menos recursos, aunque muchos estudios evidencian que, ante vulnerabilidades y fallos, todas son iguales. Y es que, a veces, el enemigo reside en casa.

Si todos somos iguales ante la ley, algo parecido se podría decir de las empresas a la hora de sufrir ataques en sus redes y sistemas o a padecer los efectos de alguna vulnerabilidad. Y es que, como veremos más adelante, a veces son los propios empleados las principales causas de los problemas de seguridad a los que las corporaciones deben hacer frente.

Sin embargo, no es menos cierto que, a menor tamaño, los recursos disponibles, de toda índole y condición, suelen ser también más limitados.

Por eso, en el número de junio de PC World Profesional hemos querido analizar cómo está la situación de la seguridad, especialmente en las pequeñas y medianas empresas, basándonos para ello en diversos informes que, como los realizados por empresas como HP e IBM.

Gran parte de estos informes ponen sobre la mesa realidades quizá hasta ahora sólo intuidas: a veces los mayores riesgos de seguridad están provocados por los propios empleados de las empresas que, en la gran mayoría de las ocasiones, sin mala intención alguna pueden acabar comprometiendo seriamente ya no sólo la seguridad, sino incluso la continuidad del negocio.