El término VDI, o virtualización del Desktop, ha sido calificado como “el próximo gran acontecimiento” que lleva ocurriendo desde hace varios años. El término fue acuñado en 2005 y los expertos se han referido a él con asiduidad desde entonces para decirnos que estamos en el momento álgido de una adopción generalizada del mismo.

Algunos cambios importantes en el mundo TI, los grandes nombres lanzando programas y planificaciones y la consolidación del mercado ya han tenido lugar en el área de la virtualización, de los centros de datos y los servicios hosted. Si combinamos esto con la inminente actualización del sistema operativo que será necesaria en las empresas aún ligadas a XP, así como con otros factores como un mercado cada vez más centrado en los márgenes operativos, permitirá que nos encontremos con la tormenta perfecta. Ya hemos sido testigos de los cambios de licencias de Microsoft para su Virtual Enterprise Centralised Desktop y una colaboración más cercana con Citrix, encaminada a facilitar la migración al entorno virtual. Por supuesto, VMware y EMC continúan liderando el mercado y extenderán esta posición al floreciente mercado VDI. Los dos gigantes de integración de sistemas y el “Todo como Servicio”, IBM y HP tienen cada uno sus propios partners preferentes y ya están promocionando de forma agresiva sus soluciones.

El lanzamiento de Windows 7 está añadiendo leña al fuego. Parece gozar de una aceptación mucho más amplia en las empresas que su predecesor, y ya ha permitido a muchas compañías comenzar su largamente esperado y necesario programa de renovación de PC (junto con la lenta desaparición de XP). En momentos de dificultad económica como la actual, la reducción del coste de estos proyectos es clave y VDI ofrece una tercera vía donde el TCO, el coste por despliegue y el coste de gestión se han visto reducidos al mínimo. Un buen indicador del estado de ánimo predominante y que sirve para tomar el pulso es el “ITIC 2010 Global Virtualization Deployment and Trends Survey”, estudio en el que se entrevistaron a más de 800 empresas de todo el mundo entre diciembre de 2009 y enero de 2010. Uno de los resultados que arroja es que el 31 por ciento de los participantes está planeando implantar VDI en 2010; lo que es más del doble del 13 por ciento de los que contestaron que emprenderían el despliegue de VDI en el mismo estudio del año anterior.

Uno de los principales problemas para los despliegues de VDI a escala empresarial reside en que la seguridad sea efectiva. Las soluciones de seguridad tradicionales consumen muchos recursos, incluso en los entornos tradicionales no virtualizados. Tan pronto como todos aquellos clientes individuales estén alojados en un entorno hypervisor centralizado las solicitudes de recursos necesarios se encontrarán bajo bastante presión. El problema de las 9 de la mañana, cuando todos los usuarios encienden sus desktops virtuales de forma simultánea; o los conflictos por el atasco de las 3 de la tarde, cuanto los desktops están haciendo su programa de escaneo regular al mismo tiempo, puede ocasionar a la infraestructura de hardware físico problemas, a menos que las tareas y contención de recursos estén cuidadosamente gestionadas, o mejor, que se apoyen en infraestructuras VDI.

La industria de la seguridad necesita facilitar la migración al mundo del bajo coste, fomentar la agilidad y la ecología del VDI. Necesitamos asegurar que estamos construyendo tecnología diseñada para integrarse sin fisuras en este cambio del panorama empresarial; tecnología que se adapte de forma transparente entre los despliegues físicos y virtuales bajo una infraestructura de gestión común. De lo contrario, en la tarea de reducir los costes operativos e incrementar la agilidad, la seguridad efectiva podría encontrar en sí misma la primera víctima.

por Rik Ferguson, consejero sénior de seguridad de Trend Micro