En las últimas semanas han saltado a la prensa diversas informaciones relativas a iniciativas religiosas basadas en Internet. Se trata de las e-limosnas que empiezan a expandirse por diversas congregaciones estadounidenses, y las plegarias a través de la web, en este caso de la Iglesia Episcopal de Escocia.

Sin entrar a valorar la idoneidad o no de estas iniciativas, lo cierto es que ningún aspecto de la vida diaria queda a salvo de la tecnología y de las “redes” de Internet. Las opiniones a favor y en contra de estos sistemas son casi igual de convincentes, por lo que probablemente serán los feligreses los que, finalmente, decidan qué medio utilizar para entregar sus donativos o realizar otras actividades relacionadas con la fe.

En el caso de las limosnas electrónicas, ha sido iniciativa de una compañía denominada ParishPay (www.parishpay.com), que gestiona el envío de donativos a las arcas de la parroquia correspondiente, cargándolos a la tarjeta de crédito de los feligreses afiliados como si de una compra mensual automática se tratara. De momento son las iglesias católica, ortodoxa y bautista las que han seleccionado este sistema para facilitar a sus feligreses la donación.

Por otra parte, la Iglesia Episcopal de Escocia ha decidido crear un servicio de plegarias online, para que los fieles puedan hacer sus ruegos desde casa, a través de Internet, en la página www.scotland.anglican.org.