La petición, ordenada por la compañía de Bill Gates el pasado 18 de julio, se basaba en que se mezcló de forma ilegal el código informático del popular navegador –Internet Explorer- con el del sistema operativo. Así, los fiscales han argumentado que el caso debe tramitarse con la mayor celeridad posible. No obstante, un tribunal inferior volverá a estudiar una parte del caso a mediados de agosto. Microsoft, por su parte, ha declarado que su voluntad es acabar con este proceso cuanto antes así como llegar a un acuerdo con el gobierno federal y con todos aquellos estados que plantearon el caso.