La desaparición progresiva de la galaxia Gutenberg está haciendo proliferar una serie de programas de edición electrónica que agilizan tanto la generación de documentos como su lectura. A esta nueva generación de software pertenece Guide.

El uso del papel como soporte básico implica la deforestación de muchos bosques. Y cada vez son más escasos. El mismo papel que ha servido para imprimir este artículo es un crimen ecológico. Por si esto fuera poco, está misma hoja de papel que tiene ante sus ojos vale un 60% más que el año pasado. ¿Estamos llegando al fin del papel? Es posible que aún no del todo. Pero el soporte papel está en cuestión. Cada vez más los soportes ópticos y magnéticos ganan terreno a su omnipresente rival. Y con el ocaso del papel, la Galaxia Gutenberg desaparece, es decir, el mundo editorial se transforma para no morir. Nace con ello la llamada edición electrónica. Esto no significa sólo el uso de nuevos formatos de edición para las mismas publicaciones. El cambio de soporte implica cambios radicales en los contenidos, y en los modos en que estos textos se escriben y se leen. Nuevos escritores multimedia y lectores de hipertextos están surgiendo. La romántica estampa del lector paciente y tranquilo se torna en la imagen de un lector nervioso e impaciente por deglutir textos que nunca podrá acabar de leer. Junto con la imprenta todo el universo del libro y de la publicación se transforman hasta un nivel que no podemos alcanzar a imaginar. Un nuevo paradigma social está emergiendo.

Edición electrónica

La edición electrónica transforma por completo la edición tradicional en todos sus aspectos. Comparemos la edición de un libro frente a la de un CD respecto a los aspectos básicos de soporte, contenido, producción y comercialización. El libro es el representante predilecto del soporte de papel, mientras la edición electrónica puede hacerse en cualquier soporte digital, como por ejemplo un disquete. Sin embargo, el CD (CD-ROM, CD-I, etc.) es el formato que se ha popularizado por su comodidad de uso y atractivo físico. En un futuro no muy lejano el CD va a competir y a complementarse con la edición electrónica online. A nivel de contenido, también hay una notable diferencia entre el libro en general y el CD. El libro depende de una linearidad de lectura y en ocasiones contempla la posibilidad de incluir imágenes. La edición electrónica permite múltiples lecturas en virtud del llamado hipertexto y la posibilidad de interactividad con el lector, incluso con contenidos multimedia como vídeo y audio. También en el aspecto de la producción se diferencian notablemente. En primer lugar, en la producción de un CD es casi más importante el aspecto editorial que el de la autoría. El libro ha estado tradicionalmente sujeto a una autoría muy definida -en la mayor parte de los casos-, como es la de un escritor único. En la edición electrónica lo más importante es la gestión del proyecto editorial en el que participa un nutrido equipo de especialistas. Además la cuestión de la reproducción es notablemente diferente. Por la parte del libro se encuentran las imprentas, mientras por la parte del CD, tenemos la replicación del soporte óptico, siempre más barata que el papel. Además la reproducción implica la resolución de problemas de derechos de propiedad intelectual que si en el libro se reducen a su autor, en el CD se encuentran desde los royalties correspondientes a las herramientas de software utilizadas, los derechos de propiedad del material multimedia y de los creativos. La comercialización de los libros se realiza en tiendas especializadas (librerías), mientras que los CD, desde su surgimiento son multicanal. Se venden en librerías, tiendas de informática, kioskos, hipermercados, etc. Como se verá, muchos de las aspectos que hemos atribuido al CD empiezan a ser verdad también para los libros tradicionales, ya que el sector editorial está en plena transformación y adaptación a los nuevos mercados.

Gestión de un proyecto

Los proyectos de edición electrónica pueden variar mucho en contenidos, dimensiones y complejidad. Por este motivo, la planificación en detalle es un requisito indiscutible como sucede en cualquier desarrollo informático.

El diseño de una publicación electrónica debe incluir tres aspectos ineludibles: estructura de contenidos, planificación de la navegación y previsión de la recuperación de información, presentación. En la edición tradicional estos aspectos podrían reducirse al texto, al orden de los capítulos y al índice. Sin embargo, en las nuevas técnicas de edición estas partes son mucho más complejas. La estructura de los contenidos responde a la idea que el texto debe estar definido en bloques cortos de información claros e inteligibles. Aunque a éstos también se les llama páginas, poco tienen que ver con las tradicionales. El hipertexto está en la base de la edición electrónica. Su modelo es una estructura de datos conocida como grafo. Los grafos relacionan unidades llamadas nodos entre sí mediante unas líneas denominadas aristas o arcos dotados de orientación. Los nodos representan las páginas de un hipertexto, mientras los arcos representan las relaciones establecidas entre éstas mediante enlaces, a veces llamados hiperenlaces. Las páginas electrónicas no tienen una extensión fija. Lo razonable puede situarse entre 50 KB y 100 KB, dependiendo del tipo de información. En el mejor de los casos, la estructura en grafo de un hipertexto resulta un árbol. De esta manera, al estar dotado de una jerarquía interna, puede reducirse la explosión combinatoria de relaciones entre los nodos y permitir una mejor navegación.

La estructura de contenidos debe definir los objetos de la publicación: textos, gráficos, sonido, vídeo, etc. con coherencia y homogeneidad. La navegación debe definir tanto como están relacionados los diversos objetos componentes de la publicación hipermedia, la interactividad si la hubiera, y cómo pueden ser recuperados. La presentación, finalmente, debe definir un arte final que se adapte a las necesidades de la publicación: estilo, didáctica, ergonomía, etc.

Como en los más recientes desarrollos informáticos el diseño de publicaciones electrónicas evoluciona por rápidos ciclos que pasan del diseño a la codificación mediante la prueba de prototipos.

Conversión de un documento

Uno de los productos que mejor se adaptan a la calificación de aplicaciones para el desarrollo de publicaciones electrónicas es Guide Passport. Para crear documentos electrónicos con Guide se dispone de dos herramientas según el tipo de proyecto. Para convertir documentos ya disponibles en algún formato de procesador de texto se dispone de Translator. Para proyectos de creación originales o para realizar retoques importantes en documentos convertidos existe Author.

Translator permite controlar cinco aspectos de la conversión de documentos a formato electrónico: preparación de ficheros (Set Up Files), asignación de nombres (Assign Names), formato de texto (Format Text), definición de comportamientos (Set Behavior) y configuración global (Set Globals). Soporta como ficheros fuente los formatos de los siguientes procesadores de texto: Ami Pro, ASCII, FrameMaker, Interleaf, RTF, Word, WordPerfect y Write. El filtrado de los ficheros se puede hacer conservando los estilos del documento original o sin conservarlos, en el caso que se pretenda formatearlo de nuevo. Una vez se han seleccionado e importado los documentos originales se define el nombre de destino de los ficheros (extensión GUI). Se pueden sumar más de un fichero original a uno de destino. Antes de realizar la traducción podemos especificar si deseamos crear un fichero de TOC (Table of Contents, Índice de materias) y/o un key word index o índice de palabras clave.

Si se ha elegido la opción de estilos existe la posibilidad de asociar a cada estilo del docum