De estas jornadas se extrae el hecho de que Internet se consolida como uno de los principales instrumentos que facilitan la proximidad de las administraciones públicas y los ciudadanos.

El desarrollo de las nuevas tecnologías y el progresivo acceso de los ciudadanos a Internet está abriendo camino a nuevas posibilidades en el campo del e-government, o gobierno electrónico, habida cuenta de la necesidad de una democratización de la información, una mayor transparencia de la gestión, la reducción de los trámites burocráticos y el aumento de la oferta y calidad de los servicios. Así, todo ello está descubriendo Internet como una útil herramienta que está transformando la forma de relación entre las administraciones y los ciudadanos.

De acuerdo con Erkki Liikanen, “el gobierno electrónico puede ayudar mejor a la democracia ya que implica un aumento de la transparencia”. Asimismo, Liikanen ha dejado patente la necesidad de que todos los ciudadanos dispongan de los dispositivos electrónicos que faciliten el acceso a los servicios del gobierno electrónico “con igualdad, equidad y eficiencia. Tenemos que aprovechas las ventajas del desarrollo tecnológico, por lo que Internet deberá ser accesible desde cualquier terminal y en cualquier plataforma”.

Mayor participación ciudadana

Aunque sin duda la Red y el acceso a ella resultan vitales para la proliferación del gobierno electrónico, Liikanen también ha apuntado el acceso de los ciudadanos a la banda ancha como otro de los factores destacados a tener en cuenta en el futuro, especialmente en las áreas de aprendizaje. “Todas las administraciones públicas han de estar conectadas en 2005 y la mitad de las conexiones deberían ser de banda ancha, ya que es la mejor forma de conseguir que los servicios públicos lleguen más eficazmente al ciudadano”. No obstante, Stefano Rodotá, presidente de la Comisión italiana de Protección de Datos, apuntó otro aspecto a considerar como es la necesidad de “crear un nuevo espacio público y diseñar nuevos mecanismos que creen nuevas posibilidades para que los ciudadanos puedan participar más activamente en acciones públicas”.

Tal y como señala Rodotá, a pesar de las múltiples oportunidades que abre el gobierno electrónico en su relación con los ciudadanos, aún queda mucho camino por recorrer y a lo que hay que seguir destinando esfuerzos, algo en lo que la tecnología juega un papel decisivo. “La digitalización de la Administración Pública no es siempre garantía de que va a producir una democracia. Se necesitan políticas claras ya que los gobiernos no son democráticos en sí mismos pero pueden convertirse”, concluye Rodotá.

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