Es atractivo para usuarios móviles que requieren de conectividad constante, pero encontramos limitaciones para su uso diario entre profesionales.

El hecho de vender un portátil ultraligero por tan sólo 299 euros atrae el interés de cualquiera. De hecho, despierta el interés allá por donde viaja, dadas sus especificaciones y escasa disponibilidad (por el momento, tan sólo en EE.UU. y el Reino Unido). Y es que su peso de 924 gramos con batería incorporada y dimensiones de 225x165x35 milímetros resultan ideales para llevarlo encima todo el día (con la funda de neopreno que adjunta). Si añadimos el cargador externo, no superamos los 1,12 kg de peso en la bolsa de viaje. Su manejo también es agradable ya que el teclado QWERTY permite una rápida introducción de datos, a pesar del tamaño comedido de las teclas, con muy poco espacio entre ellas (lo que provoca algún que otro error en la pulsación). Su sistema operativo logra arrancar en apenas 22 segundos y de “standby” se recupera en sólo 6. Las diferentes aplicaciones quedan englobadas bajo seis carpetas con el fin de facilitar su localización. De esta forma, Open–Office 2.0.4 aporta su editor de documentos, hoja de cálculo, visualizador de presentaciones o lector de PDF. Firefox 2.0 se encarga de la navegación, Thunderbird del correo y una aplicación web–mail gestiona las cuentas tipo POP3. Skype también permitirá realizar llamadas, e incluye programa antivirus Xandros, así como herramientas para gestionar su disco.

El mayor problema es la resolución de su pantalla de 7 pulgadas, limitada a tan sólo 800x480 ppp, insuficiente para visionar a página completa la mayoría de páginas web actuales de 800x640 puntos por pulgada, muchas de ellas ya a 1.024x768. Esto implica la necesidad de utilizar constantemente las barras de desplazamiento. El nivel de brillo es bastante aceptable y su webcam ubicada en el frontal permitirá intercambiar vídeo con los clientes de mensajería. Su salida VGA si resuelve el problema de las resoluciones, al admitir hasta 1.280x1.024 ppp.

La utilización de memoria Flash SSD en lugar de disco duro dota de mayor autonomía al sistema. En su contra, la capacidad es mucho más limitada ya que de los 4 GB disponibles, 2,5 GB están ocupados por el sistema operativo. Lo bueno es que no encontramos incompatibilidad alguna con las llaves de memoria USB probadas. La ranura SD amplía sus posibilidades, pero no intente sincronizar una PDA, smartphone o iPod. Dado que nuestras pruebas trabajan sólo bajo Windows no podemos ofrecer un valor de rendimiento, pero utilizando aplicaciones ofimáticas y visualizando páginas web con WiFi, conseguimos una autonomía de 3 horas y 42 minutos.

Aunque el concepto resultará interesante de forma masiva (no encontraremos otro ultraligero a este precio), su plataforma Linux no permitirá instalar aplicaciones de uso general, lo que creará algún que otro quebradero de cabeza al departamento de sistemas. No obstante, puede ser una herramienta potencial para determinados mercados, como puede ser el educativo.