En un esfuerzo conjunto entre Philips y General Atomic, las dos compañías han anunciado que se encuentran trabajando en la investigación y desarrollo de un chip que podría facilitar la comunicación inalámbrica 40 veces más rápida que el protocolo IEEE 802.11b. Su funcionamiento se basa en la codificación de datos en cortas pulsaciones y transmitidas a un ancho de frecuencia de radio. Aunque las pulsaciones deberían situarse en la misma frecuencia que, por ejemplo, el 802.11.a, las pulsaciones son diseñadas para baja potencia de modo que no interfieren con otras comunicaciones. Uno de los problemases que la distancia entre los dispositivos que realizan la transmisión de datos se acorta respecto a las otras tecnologías de comunicación inalámbricas ya existentes.