El LOK-IT Flash Drive está disponible en dos versiones, la más simple permite una clave PIN de cinco dígitos para tener acceso y la otra es una versión más sofisticada con diez.

Los dos modelos cuentan con 256 bits de cifrado para asegurar los datos, y ambas unidades permanecen encriptadas hasta que el código PIN correcto se introduce en el punto donde se inserta en el equipo, que puede ser Windows, Mac o Linux. Cada unidad es compatible con dos llaves, una para el usuario y otra para un administrador.

El diseño de la unidad resiste ataques físicos porque se ha rodeado el chip con una resina de epoxy que se rompe si el chip es manipulado. El PIN se bloquea tras un máximo de diez intentos inicios de sesión después de lo cual la unidad tiene que ser reformateada.

La unidad es idéntica a cualquier otro dispositivo USB, y se presenta en capacidades de 2, 4, 8 y 16 GB.

La clave sigue siempre dentro de la unidad y nunca se transfiere al PC, evitando un momento de teórica vulnerabilidad. Conviene recordar que en enero, tres proveedores de memorias USB admitieron que la encriptación en sus discos era vulnerable a un ataque teórico, lo que podrían convertir en inseguros los datos inseguros.

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