Puede leer cualquier mensaje en Internet que no esté encriptado, pero si lo están haciendo realmente es otra cuestión.

Según Dan Auerbach, Experto de Electronic Frontier Foundation, lo que la mayoría de lo que se recoge son metadatos, como direcciones IP y numeración de puertos. Con un poco de trabajo, esta información puede indicar con quién nos comunicamos y descubrir qué páginas visitamos o si enviamos correo. Según el propio Auerbach, por el momento, sólo se está siguiendo al destinatario de los mensajes, no su contenido.

Otra cosa supone mucho trabajo y mínima información relevante y, por supuesto, consecuencias legales. Por ejemplo, en Estados Unidos, los ISPs sólo pueden compartir información con el gobierno. Por otro lado, no hay restricciones sobre quién puede acceder a los metadatos y si se puede compartir esta información.

“Hay mucha opacidad”, asegura Auerbach. “Es difícil saber qué está haciendo un ISP con nuestros datos”, concluye.

Otros aspectos interesantes tienen que ver con el tiempo que puede un ISP conservar esta información o los mecanismos de protección y defensa de los usuarios.