Como parte de la gran renovación que la compañía está llevando a cabo desde que Mike Zafirovski llegó a Nortel, el CEO del fabricante también quiere que los servicios y las aplicaciones tengan más peso en su facturación. Y es que, según Zafirovski, Nortel necesita una “renovación integral” para volver a la senda de los beneficios.

“Probablemente, 1998 fue el último año bueno para Nortel. Hemos sido muy complejos, intentamos hacer muchas cosas para mucha gente”. Ahora, la compañía se ha marcado como objetivo acaparar, al menos el 20 por ciento del mercado en cada área de producto en la que compita. En aquellas en las que no sea posible, estudiará la posibilidad de llegar a alianzas con otras empresas o salirse del negocio. Tampoco se descarta que si no se consiguen los objetivos en ciertas áreas geográficas, también se acometan estos cambios en función de las regiones del mundo.

En categorías tecnológicas emergentes, como IMS (Internet Protocol Multimedia Subsystems) o WiMax, el reto de Nortel es liderar el mercado y se ha otorgado a si mismo 5 años para lograrlo.

Mientras, con el dinero que se hubiera gastado en aquellas categorías de producto en las que va a dejar de competir, Nortel doblará la inversión destinada a áreas más críticas para su negocio, según Zafirovski. Algunos de estos primeros pasos ya se han dado, como la eliminación del negocio de blade-server switch hacia una nueva empresa, Blade Network Technologies.