Atrás quedaron los tiempos en los que Explorer no tenía nadie que le tosiese. Tras muchos años sin ver a nadie a babor ni estribor, Microsoft ha tenido que ponerse manos a la obra para mejorar una aplicación que era el rey de los mares ante la amenaza de nuevas navegadores. Firefox es, sin duda, la principal amenaza, pero la sombra alargada de Google (y su reinado en Internet) planea con Chrome. Repasemos las bondades y los puntos débiles de estas tres opciones del mercado.

Windows, Macintosh, Linux… Los sistemas operativos tienen un enemigo común: los navegadores (como Explorer, Firefox, Safari, Chrome u Opera) les sustituirán por ser más resistentes, tener más memoria y trabajar mejor con otras opciones del mercado. Así al menos lo vaticina la consultora de servicios profesionales Deloitte para cuyo director de investigación en Canadá, Duncan Stewart, los sistemas operativos utilizados por la mayoría de las personas son “básicamente un kernel de 8 bits del código que Windows trajo en la mitad de los años 80”. Mientras, “los navegadores, que se ejecutan en los sistemas operativos, no son tan terriblemente sofisticados”.

Stewart reconoce que supone un gran esfuerzo desarrollar un navegador que no se cuelgue, que no consuma mucha memoria y que trabaje con un amplio rango de dispositivos móviles. Es más, estos problemas van a ser un gran reto para los desarrolladores de los navegadores durante este año. Para este experto, hay algunos nombres que van a poder solventar estas cuestiones: Microsoft (para su Explorer), Apple (y su Safari), Mozilla Foundation (con su cada vez más exitoso Firefox) y Google (con Chrome). El analista considera que esta transición del sistema operativo al navegador se va a ver motivada también por el crecimiento de tecnologías tales como la informática en la nube (cloud computing), el Software como Servicio (SaaS) y el código abierto.

No en vano, quizá por este futuro tan brillante que les depara a los navegadores, Google está estudiando la posibilidad de llegar a acuerdos con importantes fabricantes de PC para que Chrome esté preinstalado, como Explorer, en los nuevos ordenadores. De hecho, algunos medios de comunicación, citando fuentes internas, pero anónimas, de Google, aseguran que fabricantes como Acer, Dell, HP y Toshiba le han pedido a Google que les deje preinstalar su navegador en sus nuevos navegadores. Aunque desde el buscador no han querido hacer ningún comentario al respecto, sí que se asegura que la compañía sigue “buscando maneras de que Chrome esté más fácilmente accesible para los usuarios” lo que “podría incluir acuerdos de distribución con los fabricantes de equipos (OEM, por sus siglas en inglés)”.

Así pues, y en plena efervescencia por el reinado en el mundo de los navegadores, les proponemos adentrarnos un poco más en estas aplicaciones, ver sus pros y sus contras, para saber mejor porqué Explorer está viendo tan amenazado por sus rivales (especialmente por Firefox). 

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