Dos de las más importantes empresas por volumen de facturación, ADL, ensamblador español fundada en 1990 y DLI, mayorista informático con una fuerte presencia en España y Portugal, han decidido fusionarse para crear un gran grupo de distribución denominado Grupo DLI que conseguirá de esta manera situarse en los primeros puestos de los mercados español y portugués y que según señaló su presidente, José Luis Dotti, "alcanzará una facturación conjunta en los dos mercados en su primer año de trabajo superior a los 45.000 millones de pesetas y un crecimiento estimado del 26%". "Estamos en un momento de cambio", aseguró Dotti, "actualmente entre un 25 y un 30% de todo el hardware se vende en nuestro país a través de canales indirectos, lo que da una idea de la importancia de este segmento del mercado". La fusión que las dos empresas han llevado a cabo se enmarca dentro de una unión con un marcado carácter ibérico, y sobre todo "buscando la complementariedad entre nuestras capacidades y nuestra oferta".

Justificación de la fusión

Los motivos que han llevado a esta fusión son, entre otros, la complementariedad de las estructuras de personal y organizativa, una ampliación de su cartera de clientes, pues de los 15 primeros clientes de cada compañía, sólo son comunes dos, lo que da una idea de las posibilidades de su crecimiento. A todo estos hay que unir que, como asegura José Luis Dotti, "estamos ante un mercado cada vez más globalizado en el que es necesario contar con una capacidad logística muy importante para ser capaces de llegar a los puntos más alejados en el menor tiempo posible y esto no lo puedes hacer si eres una empresa local". A partir de estos momentos, el grupo resultante de la fusión distribuirá equipos de diferentes fabricantes, así como otros con marca ADL.

El Grupo DLI cubrirá plenamente el mercado ibérico, para lo que contará con oficinas en España y Portugal, y podrá competir con empresas como IBM o Investrónica que han llevado a cabo meses atrás acciones para posicionarse en este campo. En cuanto a su accionariado, está participada en un 50% por Mercápital, un 35% por antiguos accionistas de ADL y el 14,99% por otros accionistas y directivos del grupo. Su capital social es de 4.000 millones de pesetas más 5.000 millones de fondos propios. Además, los responsables de las dos compañías han comentado su intención de mantener las plantillas con las que en estos momentos cuentan las empresas

En cuanto a las marcas que a partir de ahora se integran en su cartera de productos destacara, entre otras a Casio, Targus, Fujitsu, Panasonic, Unisoft, Ericsson, Microsoft, así como otras compañías fabricantes de componentes informáticos que también será distribuidos por DLI.

Por último señalar que un tema importante es la situación, a partir de estos momentos de las numerosas tiendas tanto propias como en régimen de franquicia tenía ADL en nuestro país. Con respecto a las primeras, ADL ha traspasado ya un 25% de éstas a sus propios empleados, y en cuanto a las franquicias, se convertirán en distribuidores preferentes del nuevo grupo