Según parece, esta determinación se justifica por el hecho de que la compañía quiere centrarse en ofrecer la mejor experiencia a sus usuarios y, por ello, quiere centrar sus esfuerzos en las últimas versiones. Por ello, va a dejar de desarrollar y publicar parches de seguridad para las versiones más antiguas, instado a los usuarios a que avancen a las versiones publicadas, pudiendo acceder a la descarga manual de las últimas versiones en la página web oficial de Mozilla.

Por lo tanto, según fuentes de la compañía, los usuarios que para mediados de mayo no hayan migrado sus versiones, podrán descargar de forma automática la actualización a la versión 2.0 (para ello han de tener activada la característica de auto actualización que integra el navegador).

No obstante, en el proceso se visualizará una alerta indicando la situación y el cliente podrá decidir si actualiza su versión o permanece con la que tiene instalada, con el perjuicio que ello les pueda suponer.