En los últimos tiempos está surgiendo todo un abanico de smartphones, dispositivos móviles y teléfonos de última generación que tienen revolucionados a los responsables de TI de las compañías. Estos están divididos entre sus evidentes ventajas en un entorno empresarial que tiende cada vez más a los trabajadores móviles y sus inconvenientes, con la seguridad como principal preocupación.

En los tiempos que corren, cada vez es más frecuente que trabajadores de todo tipo de empresas puedan desempeñar sus labores desde sus propias casas o que la misma naturaleza de sus empleos les obligue a permanecer fuera de sus oficinas. Este hecho hace que la mayoría de ellos ya no tenga un PC tradicional desde el que realizar sus tareas en la empresa, sino que trabajan con un portátil en la mayor parte de los casos, pero cada vez más, interactúan a través de dispositivos móviles de última generación como smartphones, tablets o netbooks, por citar algunos ejemplos. Sin embargo, la adopción de este tipo de plataformas conlleva unos riesgos que los responsables de TI deben afrontar antes de apostar por una de ellas. Han de sopesar ventajas y desventajas antes de implementar estas soluciones.

¿Por qué Android es malo para los negocios?

Últimamente parece que todas las noticias relacionadas con la movilidad tienen que ver con Android, constantemente leemos novedades sobre el sistema operativo y ahora, varios analistas han revelado recientemente que Android será la plataforma móvil líder del mercado. Y eso a pesar de que, aunque su popularidad cada vez es mayor, aún hay algunos elementos críticos que señalan que no es adecuado para su uso en entornos profesionales.

En las últimas semanas han aparecido datos que constatan cómo Android está ganando rápidamente al sistema operativo de Apple en términos de uso móvil y los analistas han pronosticado que Android superará a RIM y Symbian para convertirse en la plataforma móvil dominante en todo el mundo en el año 2014. Sin embargo, los administradores de TI de las empresas podrían tener una visión ligeramente distinta de la plataforma Android.

Algunos mencionan a las raíces de código abierto de Android como una ventaja. En cualquier caso, mientras que, teóricamente las plataformas y aplicaciones de código abierto podrían aportar beneficios y ventajas, lo cierto es que no han sido capaces de hacerse con un hueco importante en el mundo empresarial.

Para ser justos, el software de código libre se las ha arreglado para conseguir cierta credibilidad, pero un rápido vistazo a las cifras de mercado muestran cómo incluso después de décadas de disponibilidad y de infinidad de declaraciones de su superioridad técnica, Linux aún sólo supone menos del uno por ciento del mercado de sistemas operativos. En el otro lado de la balanza está Microsoft Windows, que domina más del 90 por ciento del negocio. Tan sólo tres años después, la plataforma móvil de Apple, iOS, prácticamente ha dejado atrás a la cuota de mercado de Linux.

Lo cierto es que las empresas quieren fabricantes de software con los que puedan trabajar y a los que puedan dirigirse. Muchas compañías han estrechado relaciones con sus proveedores de hardware y software, y esas relaciones hacen posibles operaciones más efectivas y eficientes. Cuando surge un problema, el departamento de TI sabe a quién dirigirse para resolverlo lo más rápidamente posible. Con las soluciones de código abierto, la cuestión de “¿a quién vas a llamar?” se convierte en un problema difícil de resolver.

Demasiada diversidad

Android es una plataforma capaz y merece los elogios que recibe. Pero la clave fundamental para el éxito de la plataforma ha sido el volumen, un volumen que se logra a través de la gran variedad de dispositivos basados en Android que hay disponibles en estos momentos en el mercado.

El hecho de que se pueda elegir entre todo un abanico de formatos de forma de teléfonos inteligentes de última generación y seleccionar a cualquiera de los principales operadores inalámbricos crea una base potencial de usuarios de Android que es bastante mayor que el conjunto de clientes que prefieren el iPhone, por ejemplo. Además, todo el mundo sabe que en Internet suelen aparecer ofertas de “dos por uno” o que muchos smartphones Android están disponibles en Amazon a precios irrisorios. Todo esto es estupendo para los consumidores y para la plataforma Android, pero, en cambio, es una pesadilla para los administradores de TI que quieren montar y gestionar una infraestructura móvil en sus empresas. Un usuario podría tener un Motorola Droid 2 con Android 2.2 y la plataforma de aplicaciones Motorola, mientras que su compañero trabajaría con Samsung Fascinate con Anroid 2.1 y la interfaz de usuario TouchWiz y otro, por ejemplo, contaría con un Motorola Devour con Android 1.6 y MotoBlur.

Y es que, los diferentes formatos de forma de hardware también tienen diferentes capacidades, las distintas plataformas Android proporcionan características y funciones únicas y las interfaces propietarias crean escenarios únicos para dispositivos en concreto. Así las cosas, el administrador de TI tiene que estar familiarizado con todos ellos y encontrar un modo de gestionarlos y mantenerlos a todos. Cuando aparece una nueva versión de Android, la capacidad de adoptarla o desplegarla está limitada a qué Smartphone Android recibirá la actualización e incluso el momento de adoptar las actualizaciones dependerá del fabricante y del modelo de los que se trate. Antes de que los fanáticos se sobresalten y hagan de esto un debate sobre Android e iOS, diremos que el iPhone tampoco es una plataforma muy adecuada para el entorno corporativo. Apple lleva a extremos draconianos su código propietario, con su enfoque de “jardín amurallado” y el singular formato de forma del iPhone 4 puede no ser muy adecuado para todo el mundo.

En cualquier caso, RIM ha sido capaz de dominar las comunicaciones móviles empresariales con una plataforma propietaria, centrada en proporcionar herramientas a los administradores de TI que necesitan monitorizar y gestionar los dispositivos remotamente. Y eso que RIM ofrece toda una variada colección de dispositivos BlackBerry. Cuando finalmente vea la luz Windows Phone 7, Microsoft se encontrará en una posición similar para proporcionar una plataforma smartphone que se apoya en un espacio entre lo abierto y lo cerrado, entre lo diverso y lo específico.

Pero como la esperanza es lo último que se pierde, Android podría convertirse en una herramienta de negocio. Para las empresas que pueden pasar por alto la cuestión del código abierto, Android ofrece una plataforma móvil de gran alcance y es digna de consideración. Los administradores de TI pueden eliminar parte de su complejidad y hacerla más manejable, ofreciendo un único smartphone Android o, al menos, reduciendo las opciones a una lista de dispositivos previamente seleccionados.

¿iPad para la empresa?

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Así, las cosas, también hay algunas voces que se preguntan si está el iPad preparado para asaltar los entornos laborales. Mientras los analistas se muestra escépticos y piensan que se necesitarían más aplicaciones profesionales, alguno de los usuarios que han adquirido este dispositivo ya le han encontrado una funcionalidad en el ento