Lo cierto es que Microsoft no está sola en este empeño, pues ha formado una alianza con otras firmas de la industria en lo que supone un esfuerzo por frenar la expansión del gusano Conficker, que aprovecha una vulnerabilidad de servicio de Windows Server que la compañía resolvió el pasado octubre, lanzando un parche. El gusano, también conocido como Downadup, ha continuado expandiéndose desde entonces, infectando sistemas que no han arreglado esta vulnerabilidad. De hecho, desde finales de diciembre, este gusano ha conseguido convertirse en una de las peores amenazas informáticas de los últimos años. Hasta ahora ha logrado infectar más de diez millones de sistemas en todo el mundo, incluidos PC de los organismos militares de Gran Bretaña y Francia. en busca del desarrollador de downadup

Esta recompensa se dirige a aquellas personas que puedan facilitar información sobre el desarrollador del gusano. La vulnerabilidad a la que ataca permite tomar control completo de los sistemas. No es la primera vez que Microsoft utiliza un reclamo económico para atrapar a los desarrolladores de gusanos de alto nivel. Y en el pasado tuvo éxito con estas prácticas, pues en 2005, pagó 250.000 dólares a dos personas por identificar a Sven Jaxchan, adolescente que creó el gusano Sasser

Esta alianzapermitirá a Microsoft trabajar con investigadores de seguridad, así como operadores de sistemas de nombres de dominios y de la ICANN, en un intento de acabar con dominios afectados por el gusano.