Una compañía relacionada con el transporte (Coastal Transportation) ha afirmado que no ven ningún motivo para seguir las reglas de SCO puesto que "no se ha firmado ningún papel con SCO en el que se apunte nada de una licencia". En el caso de Coastal, la compañía emplea Linux para los ordenadores que hacen funcionar bases de datos, programas de nóminas y otras aplicaciones relativas a recursos humanos. SCO sin embargo está aconsejando a sus usuarios que deberían legalizar su situación. Según afirmó SCO España a PC World, en estos momentos hay más de 2,5 millones de usuarios corporativos que emplean Linux de SCO en todo el mundo. Los usuarios no obstante creen que "esto no tendrá ningún tipo de efecto sobre todos nosotros".

Para otros usuarios, "la medida que se tome en relación con SCO no cambiará que se siga implantando Linux en las máquina", ha explicado Brad Friedman, vicepresidente de IS en Burlington, una compañía de ropa en Burlington Coat. Brad emplea Linux en sus máquinas de puestos de venta y para los procesos de transacción dentro de la tienda.

SCO ha llevado a IBM a los Tribunales de Justicia donde pide una indemnización de 3.000 millones de dólares en la que se alega la copia de miles de líneas de código.