Digg.com, el popular sitio donde los usuarios determinan con sus votos la relevancia de las noticias, se encontró ayer en el centro de lo que algunos consideran como un test para evaluar la importancia del contenido generado por los usuarios en las redes sociales.

La polémica tuvo lugar cuando los ejecutivos de Digg comenzaron a eliminar posts que contenían una clave de software necesaria para crackear la encriptación por los discos HD-DVD y Blu-ray. Digg, que comenzó a eliminar las entradas después de recibir una carta de una compañía afirmando que los posts violaban sus derechos de propiedad intelectual, también borró las cuentas de usuarios de aquéllos que publicaron la clave.

El hecho provocó las iras de muchos usuarios de Digg, que publicaron de forma repetida la clave hasta que el fundador del sitio Kevin Rose cedió y detuvo las eliminaciones masivas de posts. Las entradas sobre la clave recibieron cientos de miles de “Diggs” o votos online de la comunidad y, ayer por la tarde, las entradas más votadas de Digg (ambas acerca de las claves y la respuesta del usuario a las mismas) habían recibido aproximadamente 35.000 Diggs.

Esta “revuelta” supone un caso de estudio para los sitios de red social que aceptan contenido generado por el usuario, según Dianne Lynch, deán de la escuela de comunicaciones en la Universidad de Ithaca. Lynch, que escribe habitualmente sobre temas de la Web 2.0 como los universos virtuales, asegura que no pudo acceder a Digg la pasada noche debido al alto tráfico generado. “La situación puso a prueba la validez e integridad de las comunidades sociales”, afirma. “La comunidad social ganó”.