En esta batalla, los fabricantes estarán luchando para abastecer el silicio a uno de los segmentos de más rápido crecimiento de la informática: los teléfonos inteligentes, equipos portátiles y tablets.

La lucha enfrenta varias empresas y cada participante trata de imponer su sello en un mismo diseño básico de los chips móviles en contra de Intel, que utiliza un diseño totalmente diferente para entrar en un segmento de mercado en el que tiene una presencia minúscula.

Los consumidores pueden beneficiarse de la batalla, que debería aumentar la competencia y la innovación, de acuerdo a los jugadores de la industria. Pero será muy costosa para los fabricantes de chips participantes.

Con la tecnología móvil la competencia reside en construir chips más pequeños que consumen menos energía, corren más rápido y cuestan menos que los productos hechos en fábricas de más edad.

Apple, Nvidia y Qualcomm son algunos de los principales actores en esta lucha, estas empresas hacen sus apuestas en tantos tipos de electrónica de consumo como sea posible, incluyendo los sistemas de entretenimiento en los automóviles y los teléfonos en casa con pantallas y acceso a Internet.