Los productos basados en dicha especificación serán mayoritarios el próximo año en el mercado, con la ventaja de aportación extra de velocidad en las comunicaciones establecidas entre los componentes y el sistema.

La especificación ofrece más ancho de banda para permitir comunicaciones más rápidas entre los componentes internos de un sistema. De hecho, puede llegar a manejar velocidades del orden de los 8 gigatransfer por segundo (GT/s), lo que supone un 60 por ciento de mejoras sobre las especificaciones anteriores.

El conector ampliamente conocido como PCIe (Peripheral Component Interconnect) es un bus de datos de expansión utilizado por las placas base de los ordenadores para permitir la comunicación punto a punto entre las tarjetas con función dedicada y el sistema. Una de las más favorecidas es la tarjeta gráfica que suele conectarse al puerto PCI Express del ordenador. Pero también existe una amplia variedad de soluciones adicionales, como pueda ser la tarjeta de almacenamiento dedicada, la sintonizadora de TV, o incluso algunas de sonido o que habilitan determinadas interfaz de conexión, ya sea USB 3.0 o eSATA. La nueva arquitectura va a permitir a las compañías fabricar sistemas y componentes de menor coste, los cuales serán compatibles con las arquitecturas PCIe previas, para lo que trabajarán bajo las especificaciones anteriores.

En entornos de servidores, PCIe 3.0 también tiene mucho que decir, con anchos de banda cercanos a 1 GBps en la configuración base, y de 32 GBps con configuraciones escalables.

Entre las compañías que respaldan la especificación PCIe se encuentran Intel, IBM, HP, AMD, Dell, nVidia y Oracle. De hecho, la organización cuenta con más de 900 miembros, un valor que se incrementa cada mes.