“Aunque el mercado de monitores sigue a la baja, esperamos un respiro en los próximos meses, con las ultimas licencias de Windows XP en 2014 y la creciente demanda en regiones en desarrollo, como el Medio Este y África, lo que podría ayudar a aumentar las ventas de monitores y suavizar su caída”, menciona IDC en su informe.

Además, la consultora está empezando a ver interesantes oportunidades para los grandes proveedores de monitores, por la demanda de mayores formatos. Así, la firma de análisis predice que las ventas de monitores de 31 pulgadas y superiores aumentará un 12,2 por ciento en 2013 respecto al año anterior y continuará en los siguientes años.

Las predicciones para el mercado en general son menos sangrantes. Se estiman una caída en ventas desde los 37,9 millones de unidades a 36,3 millones, lo que lleva las ventas de 2013 hasta los 140 millones, frente a los esperados 142 millones.

Las ventas seguirán cayendo en los próximos cinco años, hasta los 122 millones de unidades en 2017, predice IDC. La firma explica que hay varios factores que han influido en esta revisión de sus estimaciones para el último trimestre del pasado año. Por un lado, el cada vez más frecuente uso de equipos móviles como dispositivo principal de muchos usuarios, y la continua debilidad económica en muchas partes del mundo, además de la confusión respecto a Windows 8.

De hecho, los fabricantes de PC que esperaban un aumento en el negocio a partir de la presentación de la nueva edición del sistema operativo de Microsoft se han visto tristemente decepcionados, una vez que se asentó la polvareda causada en la última temporada de navidades.

Las ventas de monitores para sobremesas también están perjudicadas por la popularidad de los portátiles. “Ha habido una aplastante tendencia de pasar de sobremesa a portátil”, señala el director de investigación en DisplaySearch, Hidetoshi Himuro.

La decadente demanda de monitores beneficiará a los consumidores que están buscando una nueva pantalla, según IDC. Y predice que el precio por pulgada de estas monitorespantallas caerá más de un 10% en los próximos cinco años, de los 8,3 dólares por pulgada actuales a los 7,4 dólares por pulgada en 2017.

Esta es una buena noticia para los fabricantes de monitores que intentan mantener sus márgenes de beneficios. “Con los usuarios percibiendo cierto grado de homogeneidad técnica en las ofertas de la competencia y la creciente creencia de que sus actuales monitores son más que suficientes, los vendedores deben dirigir su innovación para que los consumidores opten por hacer nuevas compras y renovaciones”, señala el analista de IDC, Linn Huang.

“Lograrlo supondrá una compensación a largo plazo de los márgenes de beneficio, a cambio de retener volumen”, concluye.